En abril de pronto aparecen tigres por las calles como cantos de poeta. Y cae una nieve fina y se alegran los guardianes del orden como haciendo realidad el estribillo que implora esperanzado llueva café en el campo. La nieve refresca el corazón en esta serpeante ondulación de voces acaloradas. Cuento a tres y salgo corriendo como en las competencias infantiles donde el escondite era la mejor guarida. Y en el orden de las cosas la primera caricia.
Es abril y miro un hermoso tigre de bengala.
Cuaderno de Antonio Solís Calvillo
Apuntes de la vida diaria del autor. Aparecerá el pensamiento laberíntico donde anidan fobias y filias.
martes, 10 de abril de 2012
Es abril (2)
La luna de día y noche lanza su mirada y guiña en el hechizo. El viento sopla mezclando aromas en una química perfecta. El sol dicharachero calienta con chistes colorados. Y la vida pasa y nos cubre con su manto de rosas y espinas.
Hace tiempo que no camino entre tumbas y aplazo mi cita con el veterinario. Duele un ojo y las manos. Duelen las articulaciones del pensamiento y duele el recipiente orgánico donde acomodo los enojos.
Hace tiempo que no visito enfermos en los hospitales porque todo se ha convertido en un hospital siquiátrico y dolencias varias. Habilitamos al alcohólico como sicólogo. Y al carpintero como siquiatra. Al carnicero lo hemos puesto a cocinar caldo de pollo para los enfermos. Aquí nadie sabe, nadie dice. Nadie responde nada. Y las preguntas aparecen como formulario para un trabajo. Buena suerte al día.
Hace tiempo que no camino entre tumbas y aplazo mi cita con el veterinario. Duele un ojo y las manos. Duelen las articulaciones del pensamiento y duele el recipiente orgánico donde acomodo los enojos.
Hace tiempo que no visito enfermos en los hospitales porque todo se ha convertido en un hospital siquiátrico y dolencias varias. Habilitamos al alcohólico como sicólogo. Y al carpintero como siquiatra. Al carnicero lo hemos puesto a cocinar caldo de pollo para los enfermos. Aquí nadie sabe, nadie dice. Nadie responde nada. Y las preguntas aparecen como formulario para un trabajo. Buena suerte al día.
sábado, 7 de abril de 2012
Es abril
Es abril y las flores quitan su frack y se desnudan naturales. Sus colores marrón y violeta refulgen e impactan la mirada. En los diarios leo anuncios donde venden gatos y perros mientras abril cobija colibríes. La luz del mediodía impacta colores y proyecta sombras. Yo camino con paso firme como en las películas donde el actor principal entra a la escena y sonríe al natural. Y me doy cuenta que la película a la que aludo es de caricaturas.
No me interesan noticias de muerte, ni de guerras, modas, ni datos de la casa de bolsa. Lo cierto es que no hay noticias que hablen de mi o de ti, diría la canción. Sólo escribo así como sin ganas. El calor es terrible tomo limonada. Abril es el mes del canto. Felices los normales.
No me interesan noticias de muerte, ni de guerras, modas, ni datos de la casa de bolsa. Lo cierto es que no hay noticias que hablen de mi o de ti, diría la canción. Sólo escribo así como sin ganas. El calor es terrible tomo limonada. Abril es el mes del canto. Felices los normales.
jueves, 5 de abril de 2012
Abril
Abril es el mes del abejorro y de los gatos. Es el mes de hacer camino con los pasos a pesar del candente sol. Tomo un sorbo de agua por la sed. Y enciendo la luz. Abril invita a mirar mejor. A escuchar con atención. A redefinir las líneas de la meta. Respiro profundo, oxigeno el pensamiento. Miro mis pies de plomo. Intento moverlos. Nada sucede.
Abril es el mes de los sueños, de la esperanza, de las nubes y los mangos. Abril es, Griega, el reencuentro de las palabras y las risas.
Salgo a caminar por la ciudad. Entro al pensamiento y salgo de iglesias y mercados. Tomo café. Tomo café. Desconozco por siempre a mis pies de plomo.
Abril es el mes de los sueños, de la esperanza, de las nubes y los mangos. Abril es, Griega, el reencuentro de las palabras y las risas.
Salgo a caminar por la ciudad. Entro al pensamiento y salgo de iglesias y mercados. Tomo café. Tomo café. Desconozco por siempre a mis pies de plomo.
sábado, 31 de marzo de 2012
Horas
Coger la horas por el cuello. Escribirles luego ditirambos. Mostrar sobre lo nada nuevo bajo el sol. Y de pronto surge nítida la imagen del pasado que es futuro. El paso del tiempo en sus horas aletargadas del sábado representa poco a poco nuestro adiós en este valle. Circunspectos afanamos surcos entre sueños. Con uñas destrabamos lo efímero de nuestra imagen intentando cachos de eternidades. Al paso del tiempo y desde el sepulcro miramos sombras, fantasmas del pasado. Escribamos discursos sobre el miedo, la religión y la literatura. Escribamos poemas a la nada, al durazno, a la muerte. Cómo gasto papeles escribiendo el borrador de mi vida. Y de nuevo. A las horas por el cuello, atarantarlas.
martes, 17 de enero de 2012
Tiempos bienaventurados
Tiempos bienaventurados, los de la esperanza, los de la siembra, los del inicio del día cuando la luz se asoma tímida y se abre paso entre la nada. Es entonces que el día es la mayor obra. Imágenes desbordan marcos. Caballos en carreras desbocados. Hombres que sacan a pasear los perros en los parques. La niña lee un libro en el malecón. Padre eleva un helicóptero que el niño mira alegre.
Absorber savia de vida, esta, la única. No habrá otro tiempo percibido más que el nuestro.
Absorber savia de vida, esta, la única. No habrá otro tiempo percibido más que el nuestro.
Cíclope
Brilla el ojo del cíclope, anhelante. Vislumbra mundos en technicolor. Escudriña en el pasado su árbol genealógico. Absorto. Su futuro escribe con anhelo. Las imágenes se le presentan en monstruos de dos ojos bajo de la frente. Monomirada triste. Y se lanza al vacío,
Es cuando inicia el cuento de había una vez un cíclope, simpático y orondo. Allá, donde se pierde la huella del pasado.
Es cuando inicia el cuento de había una vez un cíclope, simpático y orondo. Allá, donde se pierde la huella del pasado.
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