Marmota

La marmota se arrulla con el viento y somnolienta camina entre la hojarasca. Nueces y almendras busca y cuando las encuentra se entretiene en el paso de los días. Un inspector se le acerca y le pide escrituras de los árboles de donde se alimenta. Se afana en escudriñar los papeles y encontrar la falla. La marmota levanta sus hombros y sigue su rumbo. La esperanza tiene piel de paciencia y, como los gatos, con siete vidas se mantiene.
  

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