El rayo

Como a cincuenta metros de distancia de nosotros cayó el rayo detrás de una palma. Le sucedió el trueno, fuerte, magnético, estruendoso. Todos con miedo en la mirada vimos al  Dios verdadero omnipotente que nos mostraba su fuerza o su furia. Nos sentimos pequeñitos, un metro menos de estatura. Padre nuestro que estás en los cielos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?