Enano mayor

Yo me miro pequeño ante tanta cantidad de blasfemias y mentiras. No tengo defensa alguna, ni la procuro. Siento que mi dicha no depende de enfocar mi fuerza contra las patrañas. Los enanos del mundo son de mi familia, como si yo fuera su hermano mayor. Pero no dejo de ser el enano más grande.
Soy parte de un destino común, de una encomienda por mejorar el destino de los hombres. Esto se logra con el  cambiar de uno mismo.

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