Cíclope

Brilla el ojo del cíclope, anhelante. Vislumbra mundos en technicolor. Escudriña en el pasado su árbol genealógico. Absorto. Su futuro escribe con anhelo. Las imágenes se le presentan en monstruos de dos ojos bajo de la frente. Monomirada triste.  Y se lanza al vacío,
Es cuando inicia el cuento de había una vez un cíclope, simpático y orondo. Allá, donde se pierde la huella del pasado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?