La casa

Tiene al frente una barda, y de este lado hay luz. Los libros van conmigo en las palabras y el juego que se logra entre vocales y consonantes. En mi corazón va la guitarra y en mi sonrisa la esperanza por la vida. El sombrero del abuelo es el que me falta comprar para que sea el mío el que recuerde alguien por si acaso. Un arcoiris lanza sus luces de colores como mensaje para tomar asiento en la primera fila. Todos cantan en la casa versos de viejos juglares juguetones y afinados.

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