De nada me arrepiento

Fuimos a Venecia y París. En sueños. No me arrepiento. De discutir en temas baladíes. De nada. Recorrimos el Parnaso. Viajamos hacia Itaca. Las cumbres. Y los sueños de águila en las alturas mientras tanto. Rios, mar. Avila azota vendaval. Y el viento nos arrastró. El tiempo. Como hoja seca. Y el mar. O el cometa. Desde donde lo alto me despedí. De pronto todo terminó. La vida. El anhelo. El agua. No me arrepiento del tierno mirar. De meterme al mar. De sonreír o llorar. Miramos películas. Y humo en los ojos. Puedo escribir los versos más tristes. Leíste. Dios construyó el puente. Para el coincidir. Donde estés.

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