Palabras

De niño escuchaba de las palabras. Y era un encanto siempre una nueva, su fonética, su ritmo. Así escuché escafandra, glotis, numen, plúmbago, por nombrar algunas.  Lo mismo sucedió con las palabras rayo, trueno, relámpago, estruendo, centellas. Y poco a poco fuimos dilucidando tonos, diferencias, gustos. Cada palabra lleva en sí  preñez,  nueva vida,  entorno,  luz. Bienvenidas las cartas, las señales, las señoras palabras. Entre tantas hoy escribo amore.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?