Guitarra

Figura de mujer plasma el ebanista. Notas para el cielo contenidas.  Va de canción a serenata. Hubo una vez un genio encerrado en la botella, que al salir encontró de frente a la guitarra. Con azoro nada dijo. Empezó a cantar un poema  de antes del diluvio. Anda por allí, errante, intentando cambiar el mundo con su canto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?