Ego

En su ego, afirmó: escribes por mí, para mí, en referencia a mí. Yo seguí durmiendo, como decir: seguir soñando. Y la osadía: no escribas ya, y si escribes no publiques; y si publicas haz la referencia o aclaraciones. Yo quedé callado. Como profesta. Como protesta. Y pensar en telarañas. Y elucubraciones de cuando se tienen pocos datos. Y en la esquizofrenia todo se junta. Teléfono descompuesto incluido. Para hacer historias de locos. El ego. El gigante que nos domina. Para hacer ridículos posteriores.

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