Cada nuevo día un regalo

Cada nuevo día es un regalo. Y es lista iterminable por agradecer. La sonrisa. Las miradas. El ver la luz del crepúsculo matinal. Es magia. Y siento devoción por todo cuanto miro y toco. La vida es un río que va a dar a la mar de la eternidad, lo inconmensurable. No nos bañamos dos veces en la vida del río. Somos barco frágil de papel que lo navega. El tiempo, el río. La flor de un día. Todo se conjuga en el mar de los tiempos. Un regalo que abrimos y disfrutamos en el día a día. Hasta que el fin sea de nuevo el principio. Mientras, buen día al navegable miércoles.

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