Estas allí. A bordo del Open Arms luego del desembarco en Lampedusa. El júbilo de la tripulación por el rescate de decenas de hombres y mujeres criminalizados por la miseria. Negros, blancos, rojos y amarillos. Luego de veinte días en el mar a la deriva, en barcazas de bambú y llantas, el rescate. Ahora la alegría. He aquí su capitán. Te lo presentan alegre y sin barbas. Sí, yo soy el capitán. Este es mi barco. He cumplido la misión. Ahora unos poemas. Ahora música. Mientras tanto.

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