Texto y flores

Llévale mi texto, dile que no tengo más. No es poca cosa. Soy yo. Dáselo. Ya habrá oportunidad que lo rescate, para escribir otros. Ya sabes cómo es esto. Mientras, llévale mi texto. Ella, que es lectora, sabrá valorarlo. Lo sé. Ah, y no olvides el ramo de flores. Llévale mi texto y las flores.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?