Surca

Surca lento el hombre la noche en sus cavilaciones. En sueños de ojos abiertos o cerrados, un tecolote, búho o fantasma, mortal de apenas guerra sosegada, le susurra: vidaaa, túneeel, luuuz. Y él despierta entre archipiélagos de novedades. Ritual del buenos días, mientras sucede la  ausencia.


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