Las campanas

Se escuchó una voz: "echa a volar campanas". Y el cobre sereno percibió la recepción de alas de cartón. Imposible subir, se dijeron entre ellas. La gravedad, dijeron graves. Sonaron los badajos. Solo para hacerse notar. Sin distinción ni medida. Oye el doblar de campanas. ¿Por quién doblan? Ahora lo hacen por nosotros. Presente perpetuo de un futuro que está llegando.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?