Mosca

Sobre el cuerpo de un perro moribundo revolotean las moscas a la espera del momento final. Se alejan y vuelven. Celebran por anticipado el festín. El animal mueve leve la cola. La imagen es la lección de cuando seamos nosotros el cadáver a la espera de las moscas sobre nuestro rostro.
Viven horas o días. Es fugaz su paso por el mundo. En tanto no hay cadáver, celebran sobre el pastel en las fiestas. Forman con sus patas la mezcla de materia.

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