Oda al silencio
¿Donde están la música, las oraciones y los salmos cuando la gente está en silencio? ¿Dónde los peces, los gatos y los perros cuando la luz hacía escarnio de la sombra? Las preguntas no tienen respuesta. Hubo palabras para todo; desde las ofensas y las diatribas contra el hombre, hasta las petulantes voces que, interesadas, ensalzaban y veneraban la mediocridad y lo pusilánime. Un día la palabra oral gastada dejó de existir. Desde entonces la poesía del silencio forma parte de los libros en los estantes.
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