Oda a las pequeñas cosas

Un grano de arena no es la arena, es apenas una muestra de esperanza. La célula sabe desde el origen el rumbo y el fin de sus días. Un gramo de palabras sorprende al universo. Nadie dice nada. El hombre del discurso duda en su retórica donde a pocos convence. Es entonces que baja del estrado sale corriendo y sigue el camino de la fábula. Es un suicidio que deja enseñanzas.
La flor seca está dentro de un libro. Este en la caja de recuerdos, junto con las cartas, la moneda, un dado y la seca espiga del sorgo.
Las palabras, todas ellas pequeñas réplicas del terremoto, sostienen el universo del hombre.

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