Humo

En los ojos, humo como polvo de vidrio en algodón ligero. En fin, es domingo.Y he allí la enseñanza. Una palabra se cuela lenta, parecida a distancia en el adiós. Y tambores para marcha fúnebre resuenan. Ilusión prendida de alfileres. No haré otra cosa, siempre lo mismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?