Considerad

Considerad. Se va el domingo raudo. Como cualquier otro día. No vuelve más. El tiempo se escapa cual voluta de humo. Debemos detenernos en la prisa. Y en la ensoñación de todo. Decid fuerte: yo quiero y puedo. Y empezad a contar las estrellas o los granos de arena. Si lo empiezas entonces cada día será distinto. 

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