Ayer fuimos invisibles

Aunque escribo -este es un ejemplo- nada cambia en mí ni en mi alrededor. Iinútil este modo de decir palabras. Ayer en vips esperábamos atención de las meseras, que trajinaban entre mesas, y había por cierto pocos parroquianos. Y éramos invisibles. Buen tiempo. Hasta que corpóreos hicimos todo invisible. Salud, sol! Hola, luna! Saltimbanqui es el ritmo de las piedras. Sinuosa la linea de la vida.

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