Hora de muerte

 "Es hora", dijo la muerte. Los forasteros se miraron unos a otros. Uno de ellos iba a morir, indefectiblemente. Apuraron de un trago el resto de la cerveza. Trataron de retirarse discretos o ir al baño. La muerte dudó ante tanta juventud. Coqueta que era, aún a esa edad, se abalanzó al más robusto, le tocó del hombro. Con el fin de atraerla para sí, otro, celoso, se dio un disparo. El limbo les espera.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?