Cerebrito

Cerebrito anida mariposas. Afirma donde duda y nadie se da cuenta. Es más, dicta de memoria donde necesario es dejar el orden de las cosas. Cerebrito mira y admira y de pronto le deslumbran las palabras. Y su rasgo de grandeza, hace que piense y las domine. A veces le adjetivo traficanta y ella  gruñe el hastío de lo vano.  Es entonces que flores nacen de su boca.

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