Por eso, cuando yo quedo, en suspiros por la nueva vida, tomo una hoja seca arrastrada por el viento, su ocre color, y la humedezco, para esperar el milagro. Hay polen adherido. Y a veces suceden cosas que ni yo mismo creo. Brilla, sí brilla, como si tuviera nueva vida. Por eso me adelanto a las circunstancias, cierta lógica, la experiencia. Y sigo en camino con olfato para la aventura. Menester fijar algunas circunstancias, entonces escribo, doy señales de lo interno, emociones al caso, decisiones o desilusiones, o externas, como boleto sin número de asiento, sabrá Dios la compañía. En fin, no se da parte del todo, solo de algo en específico. La otra vez escribí sobre los tiempos. Me da por reflexionar sobre la muerte, esta viva soledad que me abraza grandilocuente. Se ha ido una gran persona, en las mismas circunstancias sin o con fama; sin o con dinero. Para variar, el caso es el mismo. Hemos de irnos como pretexto sin despedirnos. Por eso, suspirar es razón suficiente de amores con...
Los pensamientos son los fantasmas que anidan en nuestro interior y son visibles al momento de salir de nuestros labios y tocar la luz o la oscuridad de nuestras intenciones. Los motivos del Lobo,laberintos del fauno,nuestros miedos y pasiones,la busca de la verdad verdadera. Las palabras tendrían que estar hechas de concreto para evitar que el edificio que formamos se derrumbe en los primeros vientos o temblores,pero se correría el riesgo de que al salir a veces presurosas como lava ardiente del volcán que es nuestra boca,al ir bajando por sus faldas se formaran piedras que no permitirían volver detrás de ellas. Entonces, las palabras deben estar hechas de sentimientos, material a la vez, duro y blando,mal y bien,defectos y virtudes, del más puro material humano. Palabras fundadas en la razón pero avaladas siempre en el corazón. (Sólo que sea por eso)
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