Ars poética

Forjar acero
con el calor de la sangre
Para que suceda el día
Como fluir la savia
Escribir viento
y que cabelleras
Y faldas revoloteen.
Las palabras muevan a conciencia
para soñar en lo posible
Y bajarlas de la nube,
De eso se trata,
Servir.
Nosotros de este lado.
Por otros lugares semejantes
otros hombres, con otros nombres,
distintos, en lo mismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?