Domingo 2

Amanece domingo, luz. Rompe el estruendo de tu silencio el canto alegre de los pájaros. Ah, también la vendedora de tamalitos de maíz nuevo. Gracias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?