Números de nuevos datos. Muertos y más muertos. Sin distingos. De toda edad. De toda ideología. Día a día nuevas cantidades hacia aumento. ¿Donde se detendrá? ¿En qué punto de la línea? ¿Quiénes son los que caen hoy? Y mañana ¿quienes caerán? ¿que sueños se derrumban? Y escuchas voces de miedo. Las miradas son de miedo. El caminar de miedo. Y las pláticas se van a otros temas. Y vuelven, porque la realidad se impone. Y uno escribe "delitos de lesa humanidad". Contra quién. Desde lo básico: Dios o el hombre. Si Dios. Resignación. Si el hombre. En función de qué lucro. Hacia qué cuentas. En qué caverna. En qué oficina. Los números son fríos. Porque son de lejos. Son los otros. Hasta que conocemos a alguien. Hasta que es nuestro vecino. Nuestro amigo o familiar.
De cartas
Me maravillo al leer tu carta. Tengo la manía de decirlo cuando me gusta el texto desde el punto de vista del taller. Tu carta está doblemente bien, por su forma y contenido. Te agradezco de antemano la confianza de abrir tu corazón hacia este que soy, un desconocido, con el que sin embargo coincides. Te comprendo y te abrazo en la situación por la que atraviesas.
Comentarios
Publicar un comentario