Interminable plática con Felipe Rincón


Interminable plática con Felipe Rincón
1. De años nos conocemos Felipe Rincón y yo. Los caminos de la vida nos llevaron por la misma senda educativa. Supe cuando ganó su plaza de Supervisor. Supe cuando se fue a trabajar a los Estados Unidos, a ayudar en educación. Una vez yo estaba en Brownsville, y él en Macallen, Texas. Tratamos de vernos y no se pudo. Supe cuando volvió. Además él recuerda cuando hubo un conflicto en una secundaria de por el reloj de Las Tres Caras. Y me detalla los pormenores que yo no sabía: de las patrullas. Del ambiente. Del trabajo de diálogo con los grupos con el fin de sensibilizar a los alumnos. Etc. Nos arrebatamos amistosamemte la palabra. Le digo del café Ciento Doce,, en el centro de la ciudad. Y acordamos lugar y fecha.
2. Cuando platico con un amigo, la plática es interminable. Solo el cerco del tiempo, la detiene, y la suspende para continuarla en otra ocasión. Ahora con las redes sociales, podemos seguir charlando mediante mensajes, o en los mensajes que cada quien publica en lo que llamamos muros (como en las cavernas de hace miles de años). Cuando platico con un amigo el tiempo corre de prisa. Los temas pueden ser variados. Las anécdotas se empujan unas a otras, de un lado y otro. Se arrebata la palabra, como un acto de entusiasmo y de alegría de compartir el banquete de las palabras y de las imágenes. Palabra e imaginación en fiesta.
3. "A ver cuándo platicamos", la expresión a manera de causalidad. Y ponerle fecha, hora y lugar es el siguiente paso. Para ello se hacen coincidir las agendas. Se busca el espacio entre lo intrincado de las responsabilidades. A veces de una parte o de la otra, surge un imprevisto, y se comprende a cabalidad, que impide la esperada reunión. Y se fija de nuevo. O se cambia el día, la hora. Y en ocasiones el lugar. Lo de menos es lo demás. Porque la alegría se transparenta en el querer estar allí y compartir las palabras y los silencios. Para comunicar se requieren ambos: palabras y silencios activos.
4. Ya estar en el lugar, se empieza por cualquier idea, por cualquier referencia. Algo une. Y es la alegría del ser y del estar. Felipe Rincón tiene un abanico de temas. Me platica de su trabajo en Utha, porque estamos en ese momento haciendo referencia a las actividades de lectura libre en las escuelas. Y me cuenta que fue en una ocasión a trabajar en una reserva indígena. Y que ya al estar en su labor como sicólogo, le asignaron hacer unos test a un alumno. "Y cuándo voy, y díganme cómo llegar". No, Mister Rincón. En nuestro sistema educativo todo está preparado para que vaya un bus hasta el lugar donde vive el chico, lo traen a la escuela y usted le aplica aquí en nuestras instalaciones el test.
5. Y me cuenta que no le pareció esa manera de aplicar los tests. Que al contrario, él, como profesional es quien debe de ir al domicilio del niño, ver su contexto de vida, familia, casa, barrio, y aplicarle el test allí, para que haya confianza. Claro que se sorprendieron y aceptaron que fuera él quien se trasladara y no el niño. Felipe es un apasionado de la educación. Y su área es en la educación especial. Que finalmente no es distinta que la de otro tipo, cuando es el amor quien guía los pasos de los maestros. Y se dedica a promover el entusiasmo por las actividades educativas. Capacita a profesionales que quieren ingresar o ascender al sistema educativo. Y lo hace de manera gratuita.
6. Cuenta de una actividad en los grupos de capacitación, en la que se tenía qué contar el resultado del trabajo en equipo, mediante señas. Y es común este tipo de actividad cuando se trata de destacar de las dificultades a la que se enfrentan tanto los alumnos con necesidad de educación especial, como los maestros cuando aprendieron a ser docentes sin particularidades en lo especial. Y en la actividad que refiere, un maestro que no es de educación special explicó con lenguaje de señas. "Y plática cómo aprendiste". Y responde que aprendió mediante las lecciones que se encuentran en las plataformas digitales. Conclusión: cuando se quiere, se puede.
7. Platicar con un amigo (o amiga) es como construir un cometa y echarlo a volar. Y le va uno soltando el hilo, hasta que casi llega a las nubes. Y a veces lo amarramos a un árbol o poste. Y miramos como hace piruetas en lo alto movidos por el viento. Un cometa es un símbolo de volar y aterrizar. Pero también de creatividad, de imaginación, de sueños, de anhelos. Porque el cometa de la infancia nunca estuvo exento de perderse en las alturas. Solo que el tiempo dedicado, por las tardes, en nuestro barrio, termina con un grito de mamá, o por la oscuridad que ya se mira cerca. Y lo vamos bajando dando vueltas al carrete para que lentamente baja. Y así las pláticas entre amigos.
8. Con Felipe la plática e interminable. me cuenta de las reservas indígenas en Estados Unidos, de su experiencia en Utha. De las condiciones. Cada persona indígena recibe una mensualidad para su manutención. Y la pierde cuando se decide a vivir fuera de ellas. Por eso son admirables las personas que sacrifican la comodidad del dinero recibido gratis, y salen para buscar mejores oportunidades de estudio. Me cuenta de una escuela multigrado, donde trabajaban dos maestras blancas y dos no blancas. Previo me refiere que hay una cadena de renta de películas, que tienen instalados puestos por todas partes, principalmente junto a supermercados. Los clientes ante el local miran la lista de novedades y con uno o dos dólar se llevan la película para ver cómodamente en casa. Red Box, se llaman.
9. Y porque el tema es la lectura libre, de la necesidad de sumarnos más a la promoción, desde todas las trincheras posibles, cuenta que una maestra tramitó y logró que se instalaran este tipo de casetas, solo que en lugar de renta de películas, fueran de préstamo de libros, con el nombre fonético parecido, solo que la diferencia la hace la imaginación y la creatividad: "Read Box". ¿Y cómo promover ese cambio de mentalidad? Ese es el reto. Cuenta Felipe que la maestra les dice a los alumnos ue antes de ser película, estuvo en un libro, o en la mente de un escritor. Y que en la película ya les dallas imágenes que van a contar la historia. Y que en cambio en el libro ellos mismos crean y recrean las imágenes de la historia que cuenta el escritor.
10. Es decir, el libro como fuente de imaginación. Y comentamos del Rubén Arcide, gran motivador de lectura, con sus minibibliotecas de la honestidad. Y de otras personas que están realizando esta actividad muy educativa y densamente humana: la promoción a la lectura libre. Y nos decimos de la maravilla que es encontrarse en todos los rincones del estado a maestros que están cumpliendo con su labor. Y sobre la importancia que es el amor y la pasión por la educación. ¿Y la violencia? Comentamos de nuestro ámbito, el educativo, a la que le hemos dedicado gran parte de nuestra vida. Yo le comenté que me especialicé en trabajar con los adolescentes a quienes los demás consideran conflictivos.
11. "Mi reto es no reportarlo a la dirección. Eso es fácil, todos lo hacen. Se quieren desprender de ellos. Y lo ideal para los maestros es que estos alumnos no lleguen a la escuela o a su grupo. Se t¡detectan y se les tiende como lo que son: personas con nombres y apellidos, con aflicciones y preocupaciones, con limitaciones y abandono, etc. Sea lo que sea, ellos esperan a un maestro o maestra que los escuche, que los vea, que no los juzgue, que les muestre que hay caminos otros caminos en la vida. Y le comenté de cuando llegó Chucho García a mi telesecundaria en El Guácimo, Nacajuca, a ofrecerme apoyo educativo, siendo él promotor rural de educación técnica. "¿Y sobre qué áreas o actividades me ofreces?" Le pregunté a Chucho. Sobre futbol, basquetbol, escolta, banda de guerra, lucha olímpica..." "Sobre lucha olímpica", le dije sorprendido gratamente. Total que se formó un club d elucha olímpica que compitió en las olipidas juveniles estatales sy acciónales. Y uno de ellos fue tres veces campeón nacional. Pero más que eso, es lo que se aprende con la actividad sobre dedicación, disciplina, autoestima, organización, valores, etc.
12. Espérenme. Espérense. La plática aún no termina. Bueno. Nos tenemos que ir. Y nos depedimos para seguirle después. Yo un capuchino. El un americano y un sándwich regio. El lugar Hotel Boutique La Casa Azul. En Villahermosa.
*Felipe Rincón es Supervisor escolar de Educación Especial, plaza ganada por concurso. Es promotor educativo en distintos ámbitos. Y es un profesional entregado a las distintas actividades que realiza. Amor y pasión pone a lo que hace.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

¿Por qué así, señor periodista?

Libro: "La palabra provocada"