Ciego

Lo vi. Los ojos al vacío, sin mirada. Pregunté  la razón de su ceguera Y con una sonrisa grande dice: no quedé ciego por mirar todas las noches la luna. Quedé así porque nadie nunca coincidió conmigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?