Polvo

Por si fuéramos en otro tiempo el polvo que ahora somos, polvos de aquellos lodos (o cenizas de aquellas brazas, chispas de otros fuegos) pero específicamente polvo, por eso es que no lo quito de la mesa donde tengo el libro. Ni a los mismos libros les quito el polvo. Carta a D. Cartas. Por si acaso allí andas ya adelantada. Y dejaré escrito que no quiten el polvo.  No sea que seas tú o yo, o tú y yo,
polvo mezclado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?