Entradas

Doble frío

Fui a una taquería. Siempre pido de ojo. Había de seso, pastor y huevo. -Dos de seso y un pastor- pedí. Anotó mi orden. -¿Y de tomar?- pregunta. -Carambola- agrego. -Frío- informa el muchacho. -Sí, alguito- respondo, tirititando. Los preparan y regresa. -De seso y pastor, jefe. -Yo no soy tu jefe. -Frío -Sí, pero los tristes tenemos al doble. -Seeee- rápido respondió riendo.

Hoy no

Hoy no. Ni el frío me llama o la lluvia. No tengo motivos. Hoy no buscaré ni pretexto para cuando menos hacer un ejercicio. Esto no es escribir.

Lluvia y frío

Medianoche y amanecerá con pronóstico de lluvia y frío. Pintura sólo para interiores, decoración minimalista. Es parte del deber la canción sin duda, con tarea de entonar mejor. Oscuridad con el nunca más relumbra. Como brillo de cuervo.  El soñar del viaje para luego despertar. En el del siempre nadie. En fin. Cuando la fiesta termina es que empieza de nuevo. Es medianoche, sin estrellas. Ladrarán los perros hasta el infinito. Nada hay bajo la piedra ni detrás. Pájaros degollados por el estruendo prefabricado. Hagamos el recuento de espinas, riscos. Amanecerá y anochecerá.

Tienes en tu mano un libro

Tienes en tus manos un libro como pájaro dormido con alas. Tu sola mirada en las tímidas palabras bastará para despertarlo y echar al vuelo. No es mucho, es un libro, y es mucho a la vez. Papel garrafiñado con palabras donde se evoca un sueño, el de la vida y la muerte, dulces ambas, paradoja de conciencia. Lo tienes en tu mano para alegría como olor de pino o sándalo en el bosque, oblicuo, dicharachero, cóncavo y convexo. Digno del futuro como presente en gerundio.

Tengo en mi mano un libro

Tengo en mi mano un libro que atesoro. Carta a D. Refiere sobre un hombre y mujer ancianos. Ella, enferma en sus ochenta y dos años. Él, hombre de la pluma que ejerce de filósofo, escribe una amorosa carta. Una larga y hermosa carta a D, en la que describe la bella ruta juntos. Desde el flirteo en el inicio, hasta esta remembranza y reflexión sobre el amor, juntos compartiendo y acompañándose en el viaje. Historia ejemplo de las mil veces historias repetidas en las generaciones, en las que la mirada y sonrisas, aderezada por palabras,  representa el ideal de la pareja. Quedará este libro como testimonio de la lectura efectuada con la vida misma, reconocida en páginas que otros leerán, o continuarán leyendo donde nos quedamos. Carta a D, Historia de amor. André Görz . Colección El arco de Ulises. Editorial Paidós. Barcelona 2008.

La vida breve

La brevedad de la vida, un suspiro. Apenas espacio suficiente para el lamento y la sonrisa. Mientras tanto, bañémonos en la felicidad húmeda del río. Diría Heráclito: en los tantos ríos.   (Corregir)

El tiempo

El tiempo ha sido poco, apenas breve instante que aún dura en la distancia.  Suficiente para los elementos de nuestro sueño de futuro, adonde radica el espacio para el polvo. El tiempo bienaventurado, en su virtud, nos despoja de orgullo y vanidad.