A lo mejor no fue cierto

La memoria se equivoca con datos falsos. Suele suceder: un tiempo, un rostro, un nombre, cambiado en combinación por otro rostro, nombre, tiempo. Y es entonces que dudo de mí, de tí, de todos. Apenas ayer en el supermercado, la dentadura blanca y la sonrisa de hace años, dibujada en el rostro que miro. Un rostro alegre. Un rostro triste. Antes de salir de casa me miro en el espejo, para no olvidarme. Otro día en el ascenso a la montaña (es un decir) coincidí en el camino con alguien con ritmo, imágenes, detalles, las nubes como marco, y la humedad del agua. Otro día fue el libro, la pluma, la hoja y la sonrisa. No sé si al punto el recuerdo de ella se aleja o queda, si ella fue un sueño. Ahora es nada. La vida es simple. La vida pasa.

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