1

La felicidad es una cápsula de aliento que nos dan o nos damos para seguir viviendo con entusiasmo. Solo que como son instantes breves a veces no la valoramos y queremos más y otra más, y a veces escasea en todo el día o en semanas y entonces sí que andamos algo mal, y suele suceder que hay instantes comparables a la felicidad solo que por andar ensimismados no los valoramos.

2

La fotografía es esa mezcla de químicos que se aferran a la luz y nos dejan registrados instantes a veces impacientes, espontáneos o en pose, como la flor fija que nos llama sonriente para darnos tranquilidad y paz desde solo mirarla y nos guiña para acercarnos y encantarnos con su aroma. Pasado el tiempo miramos esa imagen, de humano, animal, vegetal, paisaje crepuscular, flor o cosa. Y nos trasladamos a un pasado que se vincula a este presente efímero y fugaz, como la vida misma.

3

La utopía es un anhelo por alcanzar, que se aleja entre más lo buscas o persigues. Allí está a la vista de todos. Y la actitud de cada uno es muy distinta. Hay quienes siguen en el afán de alcanzarla, y otros, los más, bajan la mirada para ver su camino de piedras y polvo, apegados a una realidad de sogas invisibles. Los ojos se llenan de dicho polvo que no es más que el polvo de huesos de quienes le antecedieron. En cambio los que buscan incansables la utopía son tachados de locos que buscan para encontrar lo que en realidad no existe.

4

La memoria es un pozo de agua que refleja, refresca y está disponible para armar un rompecabezas del pasado de nuestra vida teniendo como base la humedad, origen y destino.

5

La biblia es un universo poblado con personas en movimiento, cuya realidad quedó hecha ficción, conocida entre mitos y verdades. Un origen, el verbo, el hijo del hijo, una estatua de sal, Sodoma y Gomorra, algunos justos, un rey y sus herederos hijos, el pleito contra el primogénito, las tablas de la ley, el Nabuco, la huida de Egipto en busca de la tierra prometida. Un crucificado y sos doce leales. Y la amada Zulamita, de El Cantar de los cantares.

6

Mi cuaderno nuevo se abre página tras página para que deje palabras entrelazadas, con referencias directas e indirectas a personas idas o venidas, testimonios de un fluir del pensamiento y lineas que dibujan un universo desde las pequeñas cosas hasta las estrellas cuya imagen es anterior a todo lo conocido que existe en su viaje por los años luz.

7

El mejor café del mundo es una metáfora del mejor café del mundo que a la vez es una metáfora así hasta legar al hecho concreto de la flor del café, precisamente del mejor café del mundo. Algunos le agregarían: del mundo mundial.

8

Polvo de estrellas somos todos. Y poco o nada importa de qué galaxia, si al fin de cuentas la materia ni se crea ni se destruye, sino solo se transforma dijeron antes. Y andamos por aquí, polvo futuro en movimiento presente, encarnados para luego regresar al lugar del origen para continuar estelar en el universo. Y seguir coincidiendo con otros polvos terrenales. En el camino se levanta una polvareda. ¿Y esos quienes son?, preguntan. Y la respuesta: son polvos de otros lodos.

9

La palabra flor es genérica. Y es una suma de todas las bellezas de flores en la tierra. Aquí, allá en todas partes tenemos la fortuna de admirarlas. Nos regocijamos al verlas, al olerlas, al tocarlas. Esa es la maravilla de la vida en comunión con la naturaleza. La flor nuestra de cada día esté en el lugar y momento exacto.

10

Ya en el camino no hay modo de regresarse al origen inicial de la vida, pero sí al origen primigenio: de la nada provenimos, a la nada que es a la vez el todo regresamos, más temprano que tarde, en el momento necesario. Mientras tanto sigamos riendo, mirando, vibrando ante los amaneceres, la flor y el mejor café, sea mañana o tarde.

 

 

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

¿Por qué así, señor periodista?

Libro: "La palabra provocada"