¿Cuántas personas conocemos?
1
¿Cuántas personas conocemos? ¿Cuántas personas nos conocen? Dependiendo de la edad de cada uno, tenemos cientos de personas, quizá miles que conocemos. Y en reciprocidad hay muchas que nos conocen. De lejecitos, pero es cierto que nos conocen. Bien porque estudiamos juntos, porque somos vecinos o porque fuimos compañeros de trabajo. Otros mas por ser clientes habituales. Unos más otros menos, de acuerdo a su profesión. Otras más, otros menos de acuerdo al tipo de trabajo, si es de atención al público, o no. Creo que a diferencia de otros, los políticos conocen más, y asimismo, le conocen más porque su imagen y función están a la vista del público, y expuestos a lo mediático.
2
¿Cuántos lugares conocemos? Asimismo depende de las circunstancias de cada uno, del tipo de empleo, o del tipo de alma viajera o sedentaria. Los marinos, conocemos mucho, hast dicen de manera tradicional que tienen un amor en cada puerto. Los choferes de trailers, andan por casi todas las carreteras del país. Los agentes viajeros asimismo andan de un lado a otro. Todos ellos en función de su trabajo. Imagino en el inicio de su trabajo, la sorpresa diaria de conocer más personas, tipos de comida distintos, vestuario, geografía plana, montañosa, con calles de subidas y bajadas.
3
Platón dice que Sócrates pronunció el "Conócete a ti mismo", esto en uno de los diálogos con un joven aspirante a político, en consejo referenciado a que si aspira a gobernar a un pueblo, antes debe conocerse él mismo. Y nos queda como una reflexión profunda de que para conocer a otros, antes debemos de conocernos nosotros mismos, sobre lo que pensamos, la meta que tenemos, los valores humanos que poseemos, etc. De otro modo es como andar sin ruta.
4
Tuve la fortuna de estar en funciones públicas en la Secretaría de Educación local. Y lo digo solo por el tema. Ante dicha noticia y sorpresa que me dio el titular, a quien aprecio, me dijo como reflexión: "tú crees que tienes muchos amigos, pero en este encargo te vas a dar cuenta que realmente tienes muy pocos. Porque muchos de los que se dicen tus amigos, se acercarán a pedirte un favor, aunque violes la ley, y como no podrás hacerlo, entonces te dejarán de hablar. Así que piénsalo muy bien y reflexiónalo". Así me dijo, y tan así fue la realidad.
5
Uno cree conocerse. Pero uno mismo se huye. No nos gusta. Ni tenemos la práctica de reflexionar sobre lo que somos, no sobre lo que son los demás. No, uno mismo. Note que por eso buscamos distractores, distracciones. Estar solos nos incomoda. No queremos comer solos (ni que fuéramos animales, decimos). Y cuando entramos a nuestra habitación de manera automática encendemos el televisor. Y buscamos con afán qué ver. Es precisamente porque es de manera inevitable que al estar solo y sin distracciones, nuestro pensamiento nos abrume en "pensar" sobre uno, los cercanos, el trabajo, etcétera.
6
Entonces le cambiamos de canal. Y más ahora, que tenemos las redes a nuestra ingenua disposición. Entonces pasamos minutos preciosos de nuestra vida enterándonos de chismes de los demás, sobretodo artistas, que ni nos van ni nos vienen, pero que tememos no saber del tema cuando en las pláticas del grupo aparezca que JLo se casó con quien se había divorciado; que ya va a salir de la cárcel, por buen comportamiento, la asesina de Selena Quintanilla; que Luis Miguel no dijo esas frases; etc. Aunque por supuesto hay buena información o lecturas breves en las redes que nos hacen reflexionar. Hay de todo. El caso es que rehuimos el pensar en nosotros mismos.
7
La televisión por cable nos ofrece mil canales (no sé ni cuántos). Y solo miramos uno. Vi hace poco un anuncio de radio por internet con más de 77 mil estaciones, nombre, cuándo voy a escuchar, ni diez. Esas aplicaciones (app) son bien curiosas y creativas. Trane un mapamundi como los que dibujábamos en primaria, y donde aplicamos el click, nos hace el acercamiento y puntos donde están geográficamente las estaciones. Cuando he utilizado dicha aplicación de radio, solo le hago click en alguna de Cuba para escuchar su música, o en el norte de México para escuchar mi música de Lo Cadetes de Linares, Los Cachorros y Ramón Ayala.
8
A veces ni uno se reconoce ante el espejo. Y el photoshop de la mente hace ver nuestros rasgos más agradables, menos ásperos. Y entonces le sonreímos al espejo para vernos mejor, y la imagen que vemos es la de uno mismo ante el deterioro del tiempo. A los treintas y cinco años buscaba en una tira de negativo mi rostro. Lo recorrí uno a uno los veinticuatro cuadros de dicha tira de negativos. Y nada. Le dije al fotógrafo Tomás Rivas: "Tomasito, no estoy yo, y necesito con urgencia esa foto". Quizá me equivoqué, dijo sencillo y tranquilo. Y buscó él, y al instante la encontró. "Si aquí está", me dijo riendo. Y me vi, un anciano de 35 años. Ya tengo 62. Pero precisamente no me refiero oncerse a reconocerse en foto. Sino al interior de uno mismo. Realmente ¿Quién soy?
9
Conozco mitómanos. ¿Cuánto tengo yo de ellos?. Conozco idealistas, soñadores, maldosos, chismosos, majaderos, valemadristas, indiferentes, ambiciosos, y pienso: ¿Que de ellos tengo y cuánto? No por algo bien cimentado está ese reclamo bíblico de que vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos ni sentimos la viga en el propio. Y claro, sin flagelarnos, conocernos es una manera de saber qué rumbo tiene nuestra efímera vid, si hay que reconsiderar ruta y sentido, el por qué de lo que hacemos.
10
Viajar hacia el centro de uno mismo, es el mayor viaje, una mezcla de placer, de sentido común, de sorprendernos y cambiar en el "no puedo" al ¿Por qué no intentarlo?. Al conocer las razones de por qué como al Alex Lora, "todo nos sale mal". Y dar pasos firme con mayor decisión. Ser humano. Una especie dentro de las tantas especies. Con capacidad de soñar y amar. De sabernos grandes y ser pequeños, la nada ante el universo. Y más ahora que el telescopio Hubss se adentra más y más en esa distancia que me confunde que son nuestros orígenes en una explosión conjunto de otros tantas explosiones y fusiones, en miles y millones de años. Etc.
11
No perdámoslos el tiempo en malos sentimientos. Y toda decisión que tomemos es la correcta según el momento y la circunstancia. Y un gustito con helado y nuez que nos demos. Total vida, te quedas. Y la alegría de escuchar el canto de los pájaros. Y por qué no el de las sirenas, también. De agradecer al rosal la rosa muy especial, de la que habla Pablo Milanés, que todavía queda un resto de humedad, lo dice en otra. En fin, que cuando no digo una cosa digo otra. Y bien. Otra de las tantas frases que nos llegan y nos llevan a reflexionar es la de "Joven, habla, para que yo te conozca". Lo mismo se aplicaría en escribe, para que te conozca. Pero antes vamos a conocernos a nosotros mismos. ¿Estamos?
Comentarios
Publicar un comentario