Este cuento verdad es sobre Laura Díaz
1
Laura Díaz es cuentacuentos. Y ayer se presentó en Casa Alebrijes, Centro cultural ciudadano, el que está atrás del Parque Los Pajaritos en Villahermosa. Es genial en la manera cómo dibuja y pinta con palabras las escenas y las historias respectivas que cuenta. Hay un derroche verbal y escénico en el movimiento de su cuerpo y las gesticulaciones de su cara. Transporta a los lugares que describe y conocemos un poco más de la vida, de las personas, animales, cosas y de la tradición oral que viene cabalgando entre generaciones.
2
Laura es originaria de un pueblito que se llama Peña limón. Aunque radica en Palenque, del vecino estado hermano de Chiapas. Y anoche cerró con broche de oro el Festival de Cuentacuentos que por tres días consecutivos se efectuó en la casa generosa para actividades culturales y culinarias de los amigos Delia y Jaime, en Hidalgo 404. Conocer su pueblo sin visitarlo, solo es posible desde la palabra de Laura. Y qué digo la palabra, sino desde toda ella, palabra y movimiento. Las calles, los limoneros, las casas, las personas, los bailes, las fiestas patronales, los ritos, el panteón, la iglesia central, vaya hasta el humo que al ascender se queda detenido y se convierten en nubes blancas como de algodón.
3
Solo que a un pueblo no se le conoce completamente, si no nos cuentan las historias que allí, bajo la sombra de los árboles por las tardes, o en las salas de casa, ya oscuro, se realizan, y que se han venido realizando para que las escuchen las nuevas generaciones de parte de los padres y de los abuelos. Y allí a veces son relatos de cómo se vivía antes, y oscilan entre el mito y la leyenda, una mezcla intencionada o no, de hechos reales con fantasías de las cuales la imaginación es pródiga y creativa. Y solamente las sabemos cuando vienen de palabra en palabra, de los más grande a los más chicos. Solo que en este Festival de cuentacuentos constatamos también de chicos que cuentan a los grandes, y que en este Festival se impartieron talleres para niños, niñas y grandes.
4
Contar cuentos es innato al ser humano. Antes de la escritura era la única manera de preservar los conocimientos de la generación anterior. Así que no se desespere y menos espante cuando su niño, hijo o alumno, le empiece a contar a la manera de historia sin fien, o del nunca acabar, hechos que va concatenando desde la imaginación, hasta que le decimos que ya se duerma, o le ponemos pausa para hacer alguna otra cosa mientras tanto. A la escuela (a esto iba yo) por lo general llega el niño con la misma sonrisa e ímpetu por seguir contando. Solo que hay un maestro o maestra tipo todo terreno en lo que a la mal entendida disciplina, y el niño tiende a callar, a estandarizarse en el silencio, a los monosílabos, y son pocos los que se salvan de ello.
5
Por eso cada maestro debe de interesarse en aprender el abc de contar cuentos, que tiene una mezcla de teatro, habilidad verbal, y sobretodo el profundo amor al pueblo del origen y el amor sin duda alguna a la palabra, por la que somos, y la que nos mueve. Ya no digamos que con la que amamos, porque no solo de palabra vive el amor. por decirlo de esa manera. ¿Gusta un café? Sin azúcar, por favor.
6
Decía de Laura. Es una artista en eso de contar cuentos. También la imagino en teatro y cantando en karaoke. Yo la había visto remotamente en una fotografía de una de las veces que se presentó en Palenque. Posaba allí con otros, cuyo nombre recuerdo, Gibrham y Ángel Balam Fuentes y había llovido. Quedó la foto subida al Facebook, por uno de ellos o ambos. Y se me grabó el nombre de ella. Laura. Y me dije que alguna vez, cuando fuera yo a Palenque iba a buscar la manera de enterarme el día y lugar en que podía conocerla en su trabajo. pero los astros (ahora quizá más con lo del telescopio Hubbs) conspiran y se me hizo verla en la propia casa donde llego a coordinar el taller literario La Cueva de los Alebrijes.
7
La primera llamada fue a las 7. La segunda a las 7:10. Y antes de la tercera Laura estaba afuera. Escuchaba la presentación que hacía de ella Gibrham. Y más que sus datos generales, lo que hace en su dinamismo hiper. Denotaba satisfacción, diría Mick Jagger. O una mezcla de la adrenalina que circula en lo previo a cualquier presentación en la mayoría de los que suben a escena. Y ya con la tercera llamada, coooomenzamos, entra tranquila, seria, y empieza a platicar con el público, como preámbulo para las historias de su pueblo, chiquito y bonito, frontera con los lacandones. Y entonces sí, empieza fuerte a desplegar su especialidad del contar al dibujar y pintar al detalle a su pueblo de origen, con detalles, con sentimiento, con esa evocación vívida en la nostalgia, de donde venimos, de donde quedó nuestro cordón umbilical.
8
En la sesión de fotos, alegre, contenta, satisfecha, sudando como todos (que en Tabasco es lo común), gustosa accedía a tomarse fotos para la historia, personal y cultural de Tabasco, me pregunta: ¿cuál le gustó más?. Antes le dije: "¡de maravilla tu actuación!". Y mi respuesta neta fue que todos me parecieron contados de manera excelente, con detalles, con perspicacia, de manera excelente. Seguimos con la foto. Porque hubo de todo: de nahuales, para niños y adolescentes, de terror, descriptivos. Y en todo ello el despliegue de la inteligencia verbal, lúcida, sencilla, adecuada a cada una de las historias, en cada uno de los relatos.
9
Y volviendo al tema de la educación. Lo dijo Jaime en sus palabras al final, en la clausura del maravilloso Festival de Cuentacuentos: Si en cada pueblo hubiera un cuentacuentos, aunque tuviera la mitad de las facultades de Alejandra, de Gibrham, de Laura, nuestro país fuera muy distinta. Y es muy cierto. Es la palabra la que nos hace ser para el bien estar, para el escuchar y decir, para enamorar y enseñar, para dar antes de pedir. Y entonces recuerdo que siempre he pensado y tomo la idea de Jaime: si cada docente de educación básica aprendiera lo básico del contar, nuestra educación sería muy diferente y mejor. No solo de que se creen cursos de capacitación, sino que cada docente buscara su propia capacitación en este tema, la de la palabra viva, brillante, enjundiosa, creativa, para desplegar las alas de la palabra en cada pretexto de temas de los planes educativos.
10
¿No vio las mariposas en el texto? No estaban, ya aparecieron las mariposas amarillas que Laura hizo entrar a Casa Alebrijes, las transporte de su pueblo a Villahermosa, ayer. Lo hizo como maga.
Comentarios
Publicar un comentario