Los versos más conocidos de Lope
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¿Le suenan estos versos?: "Desmayarse, atreverse, estar furioso,/ áspero, tierno, liberal, esquivo,/ alentado, mortal, difunto, vivo,/ leal, traidor, cobarde y animoso...", se refiere a las forma de ser de la persona que anda metida en asuntos del amor, y son del español Lope De Vega, escrito allá por los años 1600. Yo imagino que exageró. ¿O usted, qué opina?
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Yo los leí en mi libro de secundaria, español, lecturas. Y entonces los relacioné en ese entonces a un pasado reciente mío, y a cómo me sentía cuando yo tenía once años, estaba en quinto grado de primaria y me gustaba ver y platicar, y encontrármela, y sonreír con Dora Alicia, cuando ella tendría como ocho años, y estaba en tercero. Ella casi no me miraba. Y las pocas veces apenas cruzábamos palabras, previo sonrisas. Yo andaba super emocionado. Nomás esperaba la hora del recreo para caminar por donde sabía yo que ella jugaba con sus amigas.
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Y sí, adivinaron, por als tardes, casi todos los días, salía de mi casa, y caminaba intencionalmente por el frente de su casa a unas cinco cuadras de distancia de la mía. Solo para ver si la veía. Y una o dos veces apenas tenía suerte, bien de verla, bien que me saludara y sonreía. Su padre yo sabía era chofer de autobuses de ruta local, usaba lentes rayaban y se le veía fuerte. Como para que se enterara que yo pasaba por su casa para ver a su hija Dora, niños ambos, y que bien sonriera, o me echara una corrediza para acusarme con mis padres.
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Solo que la acusación no sería más de que este niño pasa por mi casa para ver a mi hija. Porque nunca le dije algo que la ofendiera, que me acusara, solo verla y las más de las veces de lejitos. Yo sentía algo raro dentro de mí sin poder explicármelo y mucho menos en esa edad. Pero vino la literatura, con ella Lope De Vega para decirme que eso que sentía tenía explicaciones y lo decía bien en sus versos: áspero, estar furioso, esquivo, alentado, difunto, animoso, vivo, etc
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Entonces la literatura fue una revelación para mí en es edad. Y a partir de allí, en la lectura buscaba poemas, Becker entre ellos, volverán las oscuras golondrinas; Neruda: ya no la quiero, pero tal vez la quiero, y muchos otros. Fue en la Normal donde empecé a leer y escuchar en los concursos otros poemas, pasando los que mueven los sentimientos, los poemas que indagaban en la cuestión social y filosófica, como los de León Felipe, con no me contéis más cuentos y Miguel Hernández, con umbrío de la pena casi bruno, Por referir solo algunos, sin olvidar a Pound, a Whitman, que eran en sus textos, verbos, como la encarnación de Dios.
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Pero volviendo a Dora Alicia. Era una niña piel canela a la que se le hacían unos hoyitos en las mejillas al reír. Y tenía una voz sueva, agradable, de matiz muy agradable. Y por cierto, ya en esa edad le gustaba cantar y declamar, de tal manera que cuando se hacían concursos en la escuela ella siempre participaba y casi siempre ganaba. Y era participante habitual en los eventos de la escuela, como en el día de la madre, el padre y la clausura, asimismo en homenajes cuando le tocaba a su grupo. Ya no supe si siguió estudiando luego de la primaria o no. Ya nunca más la volví a ver. Así que yo la miraba siempre arrobado. Ya cuando me fui a la secundaria empezaron otras historias, descritas en el poema de Lope De Vega.
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En relación a ese tema de sentires en el alma, porque a esa edad no había ninguna motivación de otro tipo, lo que pudiéramos llamar de apetencia sexual, era solo la idea de verla, gozar verla, y una alegría super mayúscula que sonriera conmigo, o que me pareciera que se sonreía conmigo y ver sus hoyuelos en la cara de luna que tenía. Y sentir la adrenalina de pasar por su casa con la simple idea de verla, no de abrazarla, besarla, ni nada de eso, quizá solo de agarrarnos de la mano, pero nunca cruzamos palabras más de un hola, si acaso, y en ese acaso, apenas unas diez veces en el año escolar. Y apenas el preguntarle su nombre: "Doar, Dora Alicia". Y un tímido adiós al pasar por su casa.
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En sexto grado ya no sentí emoción dese tipo de alteración en la salud emocional agradable por nadie. Ya en la secundaria hice amistad con una muchacha norteamericana apenas un año mayor que yo, de la ciudad Baton Rouge, capital de Louisiana. Ella llegó en el verano de 1974 a la ciudad de Matamoros, en una caravana religiosa, que quiso el destino, que fuera precisamente a mi colonia. Allí practiqué con ella la lengua de Shakespeare, que teníamos como materia en la secundaria. El Hello, el What is your name; el Where you from. Allí me enteré que era de Louisiana. Pero contar sobre Cinthia es otra historia.
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Lo que sí es que cada vez que leo o escucho el poema de Lope De Vega, me da la idea que bien puede ser utilizado en las lecciones de español en esa edad de la adolescencia, que es de la secundaria o preparatoria, que es la edad de los sentires específicos en ese tema: "no hallar fuera del bien centro y reposo,/ mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,/ enojado, valiente, fugitivo,/ satisfecho, ofendido, receloso;/ huir el rostro al claro desengaño,/ beber veneno por licor suave,/ olvidar el provecho, amar el daño;/ creer que un cielo en un infierno cabe,/dar la vida y el alma a un desengaño;/ esto es amor, quien lo probó lo sabe." Tan didáctico, tan sensorial, tan nostálgico.
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