La usura

En mesas de café.  En parque públicos. En velorios. En misas. Comedores y salas de casa. En oficinas de gobierno. En cantinas. Iglesias. Clubes exclusivos. Prostíbulos. En todo lugar el tema es el alto costo de la vida y lo que desencadena: desempleo, bajos salarios, prisas, suicidios, fraudes, bajo nivel en educación, enfermedades, violencia, tráfico de mercancías y de humanos, bullying, alto precio de la gasolina, alza a los impuestos. En fin.  La vida va. La vida transcurre. Vienen nuevas generaciones. Y es la usura. Los bancos, rabiosos, intermediarios, inyectan líquido celofán en las venas, chupan nuestra sangre. Usurpan nuestro nombre. Mutilan nuestros deseos. Más nunca fulminarán nuestros sueños, amor mío.

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