Domingo

Modifiquemos este domingo. No sé cómo, pero hagamos todo lo posible. Que amanezca de tarde, que el mediodía se encuentre de mañanita, que la tarde sea parte de la noche. Modifiquemos el domingo como locos, como desquiciados. La soledad decide una parte. La sonrisa dibuja apenas un rayo que se esfuma. Y las palabras, las palabras se entronizan desde el reino de nadie.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?