Incluso ahora

Incluso ahora, cuando ya no plancho mi pantalón ni mi camisa. Cuando mis tres discos de Sabina los mal vendí por cien. Y los dardos mal lanzados me alcanzaron, porque me les acomodé mu bien. Incluso en este instante cuando cantan las sirenas para el pez pescado arrullador. Cuando está la barca lista y no se debe detener o para qué si no hay motivo ni razón. Ahora queda en el camino una branquia, una esperanza y un dolor. Junto con la carta de gitana que te he robado yo. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?