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Suerte a la luna!!

Música por todos lados. Hasta parece el fin del mundo. Sin embargo la ciudad se sumerge algunos metros para aparecer como indiferente al destino. Festivos, sin embargo, echamos la suerte a la luna.

Enano y elefante

El enano no sabe si soñó o estaba ebrio. El hecho es que cuando despertó (en su sueño o de la vida real)  al asomarse a la ventana vio en su patio un elefante amarrado. Era de pensarlo y su lógica mandató: el elefante es sólo una pieza del rompecabezas; el sueño es la nada como su vida.

De fantasmas

Este soy yo, amanuense de alguien que dicta; ligero y leve doy pasos como entre nubes; pesado apenas alcanzo a ponerme los calcetines. Poca monta la riqueza personal: unos libros, dos discos, y una voluta de humo. Nunca he sido más feliz que ahora, ligero y leve. Aquí ando, aquí sigo. Penas no son pesares; apenas huellas del tiempo y la memoria. Serán lágrimas de cristal...

Al final de cuentas

Al final de cuentas todo se resume en hacer balance de lo hecho, de lo iniciado, de lo planeado. Truqué la historia de las estrellas; me bebí dos litros de mar en toda mi vida; escribí versos de rima asonante; me boleé los zapatos por quincena; comí sin digerir las más bellas ideas para comprender el mundo. De eso nada queda más que el recuerdo en  mi lecho. Al final de cuentas vendrán la pregunta de rigor ante San Pedro: fuiste feliz? levantaste al herido en la guerra diaria por la supervivencia?

Piedra rodante

Me sigue gustando la piedra rodante y lo que con ello conlleva: poesía y música; camino y pasos; agua y sed; sonrisa y asfalto; la vieja máquina Remington, y mi procesador;  la carta que viene de lejos y la que viene de cerca. En lo rodante viaja eternamente el corazón. Y sobre la rudeza de la piedra el asunto es otro.

La función

En la función sólo cucarachas caminan en el escenario festejando su triunfo. Resonancias de aplausos. Al eco sin premio le acompaña la ceniza del cigarro. En un cuadro el comandante supremo de las fuerzas amadas y una veladora en su honor a punto de extinguirse. Cierran el telón. El público fantasmal golpetea sus manos de donde no sale sonido alguno y se levanta  flotando rumbo a la salida.

Luna y Marte

Donde miro la luna, miro también su lado oscuro. Toda completa, no sólo una parte, me gusta, me gusta. La noche de hoy: luna al horno tibio. A prudente distancia Marte, esplendoroso.