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Todo pasa

Todo pasa. Así que no hay que preocuparse de más. Las malas rachas de viento huracanado. Las interminables tormentas de lluvia y rayos. Pasa también  que importe la indiferencia. Pasa el polen por los campos, para el árbol que llega a libro. La música queda. Y pasa también. Con algunos colores y notas basta. Y crear el torbellino de pasiones. Vorágine al alba. Sigue el día que pasa. Llega la tarde. Y pasa también. Cómpreme usted ese ramito, dijo. Y era el anzuelo para el pez. Ya es medianoche que pasará como el insomnio que se mete entre las cuencas.

Centinela

Cierto, por los muros de Facebook han aparecido muchas esquelas, obituarios y notas familiares y filiales sobre personas fallecidas. No se especifican las causas. No hay necesidad. Se percibe dolor, angustia y miedo. Circulan asimismo muchos videos de esperanza, muchos sobre trabajo artístico solidario. No estamos solos. Y la parte humana se sobrepone a las vicisitudes de una vorágine de la que no sabemos su origen, pero sí sus daños. Hay muchas especulaciones, pero es tema de otro texto. Muchas personas aún no creen. Quizá, no lo aseguro, porque su espacio de información es reducido. Sin embargo, por las dudas muchos de ellos también toman sus precauciones. Que bien. El 30 de abril fue una fiesta general aún con la pandemia y la guadaña amenazante. Se veían largas colas sin protocolo alguno de seguridad para comprar chatarra sabrosa en pizza. Y seguro celebraron a los niños en casa con harina cocida y cocacola. Ese es el detalle, diría Cantinflas. Los datos en el país son alarman...

Me distraje 2

Me distraje en divagaciones. En tratar de demostrar tener la razón. En sentir la juventud eterna. En repeticiones de vaguedades. En hacerle al loro locuaz y risueño. Uno hace lo que puede. Entre la enredadera de espinas. Cortar la espiga. Y sentarse a esperar que las cosas cambien. Y pudiendo hacer más por la alegría, por las palabras, me distraje en tratar de adivinar futuro. En creer que habrá siempre la oportunidad del retorno, en lo equivocado. Lancé mis dados sin carga. Y sin más. Pasé por panteones. Burlándome de la suerte. Acariciando la muerte.

Me distraje

Me distraje, perdón. Y me olvidé de mis deberes. No los que esperan otros que haga. Los deberes hacia mí. En mi ego corrí para tratar de quedar bien con los demás. Y ellos iban en lo propio. Sus afanes de lucro no coincidían con los míos. La perra fama tiene muchos fans que se traduce en carnicería feroz. En correr por sobre cuerpos. En ascender sobre osarios. Entonces me distraje. Y la experiencia me aconsejó peinarme cuando e tiempo había pasado y el cabello era historia. Distraerse es común a causa de las prisas. Lo importante urge, es para mañana. Y le vida se va en solitario remando en el mar de la rutina. No abogues por mí. Lo han hecho otros en pasadas generaciones. Y han logrado apenas algunos apuntes de historia. El cuento es muy sencillos. Bien lo dijeron. Nacen. crecen. Mueren.

Mañana

Mañana habrá tiempo suficiente.  Para avanzar con las notas. Para correr en el campo. Para lanzar la pelota. Tiempo para leer y escribir. Elevar cometas al cielo. Descubrir otro hilo negro. Ver una película. Mañana es el.mejor tiempo para iniciar de nuevo. Descontar la caída. Enoblecer el dolor. Tiempo para un cambio de verdad. Y escuchar la vida. Mañana es la cumbre del tiempo. El espacio para todo. Si la vida  se pasa de largo. El segundo atrás no vuelve. Esperemos el mañana. Que al día siguiente te grita: ¡hoy! Y el mañana se vuelve intruso que no llega. Se vuelve inalcanzable y esperanzador. Dicen que no lo reconocemos en el hoy. Y seguimos con la lista de mañana. Hacer el bien. Pintar de alegría la casa. Regar las plantas. Y decirles palabras lindas. Hacer La Paz con los vecinos. Desterrar el odio y el egoismo. Y cuidar más el planeta. Respetar al anzuelo. No poner carnada. Amar al prójimo como a mí mismo. A partir de mañana todo será distinto.
En el falso silencio del aula entristecida, los ruidos verdaderos, los gritos y lamentos callados, me lastiman. Cuando pasaba lista todo estaba silente, el adiós del ausente enmudecía cuerpos que gritaban por dentro. Cuando pasaba lista mi voz se estremecía... un alumno faltaba y el quejido escuchaba -de los otros- porque ahora uno de ellos ha quebrado su risa, se ha ido para siempre, y el vacío al recuerdo de sus ojos de cielo, su figura estirada y su rotas palabras, han gritado: presente. Jamás te olvidaré... Tu profe.

La vida

La vida me dio a la vez la bienvenida y el adiós. Un paréntesis largo. Donde cabe un camino. Y una página en blanco.