La raya del tigre

Pintar una nueva raya al tigre. Y así lo hizo en sueños. Estaba la nieve en Roma. Y atrapó al tigre. Y estaba preparado para acometer con tinta permanente la osadía. Pintar una raya nueva al tigre. Y había nieve. Durante el sueño pasaron escenas importantes de su vida. La lectura de un poema en una biblioteca vieja del barrio de la ciudad. El encanto miel de mar. Y ahí estaba, con el tigre en paz. Y dibujando no una sino tres rayas nuevas al tigre del amor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?