Todos tienen luz en la caverna

Iba a escribir. Que en la caverna solo los filósofos tienen la luz. Y agregué que también los artistas. Y más aún, también los maestros. Los verdaderos. Mas concluyo que todos tienen luz. Al menos en potencia. Arquitectos de su propio destino. Y miradores de luz. En la caverna enloquecen a los de la luz. La sombra penetrante es la normalidad. El raiting en las sombras deslumbra.

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