Mi primera novia
Mi primera novia de verdad. Que sí lo supo. Que me dijo que sí, a mi pregunta de si quería serlo. Tenía los ojos negros. O café oscuros. O verdes. Era casi de mi estatura o algo menor. La conocí en un salón de clases. Yo en un grado y ella en otro. Salones distintos. Ella tenía 15. Yo no había cumplido aún los 16. No era de mi ciudad. Había llegado a ella por los estudios. La miré a los ojos, y ya no pude dejar de verla; hasta en sueños. Y no le dije poesía eres tú, pero lo era. Cuando hacía frío, caminar juntos, tomados de la mano, era alegría y alivio. Y fuimos amigos antes que novios. Y cuando novios y eran vacaciones yo viajaba en camión a su ciudad. En su casa ya sabían. Y en la mía también. Cuando yo no iba a verla a su pueblo nos mandábamos cartas, a manera de ejercicio del buen cariño y redacción. Duramos un año de novios. Sueño de miel. Luego volvimos, para que fueran dos. En esos dos años conocí tanto dicha como dolor. Tristeza y alegría. Lo que era el apego y amor. Luego fue...