Hoy reflexionaba. En este trayecto laboral. De 40 años en educación. Cero riqueza. La fortuna de trabajar con niños en el inicio. Y luego con adolescentes. Una casa pobre de mis padres. Una casa sencilla, la mía. Total si nada me llevaré cuando me marche. Me agrada esta última expresión. Nada me llevaré. Es buen tema para poema o canción. Y que me la diga a mi mismo. Nada te llevarás cuando te marches. Lo comento con un buen amigo. Se burla de mi. Risas. Ya es una canción, me dice. De un tal Napoleón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?