Rueda la piedra

Ruedan las piedras. Y nos encontramos. A medida del tiempo. En los momentos exactos. Para ser precisos en la luz de las miradas. Punto. Y en los azucarados hábitos. Y sigue cada quien la ruta. La propia que se va construyendo. Con suspiros. Y mirada de aquel lado del horizonte. Porque las piedras se encuentran en su rodar infinito. Mineral polvo de estrellas. Conste.

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