Recorro las calles viejas, vestigios
Recorro las calles viejas, vestigios vigentes aún
1
Viajar es llenarse el pensamiento con la nostalgia viva y tangible. Es dar cada paso sabiendo que andas recorriendo el mapa del alma y de tus manos. Y en cada persona que miras hay rastros genéticos de las personas de ayer.
2
Viajar es subir de nuevo como a la rueda de la fortuna. Y miras desde el turno de lo alto las higueras de la infancia y los medianos árboles de durazno y las frondosas papayas con sus frutos voluptuosos. Y en el medio de la rueda que gira miras las tiendas de golosinas del pasado, las viejas Carmen y Julia qué te saludan al paso. Julia tiene los dedos amarillos de fumar tanto cigarro. Y la voz temblorosa de tanto café negro. Y me pide le encienda otro cigarro y traiga nuevo café.
3
Y la rueda de la fortuna por fin te baja donde no hay más figuras de nubes. Es cuando miras estampas repetidas de las tiendas Oxxos, calles con polvo, casas abandonadas, autos americanos viejos, personas con rostros adultos de varias nacionalidades qué buscan el norte sin brújula. Bienvenido a la realidad.
3
Viajar es sabernos vulnerables y darnos cuenta que el reloj de arena se va quedando vacío de la parte de arriba y cuando esto suceda no lo podremos voltear
Será un ya nos fuimos y nos recriminaremos por lo que no hicimos y dejamos de hacer por seguridad?, por certeza, por no tener tiempo para tratarcde hacer lo imposible.
4
Viajar es saber que el destino es tan solo un camino con un solo sentido. Y no tiene caso quedarnos en el mismo lugar. Y decimos para qué tantos reparos si de todos modos volvemos al mismo lugar, entonces ya llegamos y nos disponemos a mirar salir el sol cuando se oculta, como esos días que pasan y no nos dicen nada.
5
Si Pedro Páramo viajó sin esperanza para buscar a su padre un tal qué se llamaba como él, y que era voluntad última de su madre en el lecho de muerte. Así yo vine a buscar a mis viejos, solo que sabiendo que viven dentro de mí, y aunque bastará mirar el espejo vacío para darme cuenta que no soy ni seré y que soy planta silvestre del pasado. Y que vivo enamorado de la vida. Y que me engaño qué todo es real.
6
Viajar es repetirse de nuevo. Y saber que todo cabe en el tiempo lo sepas o no acomodar. Si todo es historia, solo que la memoria quitó adrede fechas y nombres, y se quedó con lo esencial, que son los sentimientos, esas sonrisas de padre y madre qué radican en mí y en mis hermanas y hermanos. Y cuando los miro regreso atrás en el tiempo, y se los digo: parece que estoy hablando con papá y con mamá.
7
Miro y vuelvo a mirar. Me encuentro con atavismos, con mentiras verdades y viceversa. Miro sueños y anhelos de piedra, monumentos al vacío. Y todo esto es mío. Soy yo mismo ante el espejo. Muros altos, miedo en los rostros. La frontera, lugar de seres como héroes conscientes del "aquí nos tocó vivir". Y siguen manteniendo sus sueños y anhelos. Y como en la feria está la carpa del horror, la de los espejos y la de la esperanza.
8
Camino en la calle donde está la casa de infancia. Otros rostros me miran de soslayo. Nadie me conoce. Miro niños jugando a otros juegos qué no son los míos. Los nuestros eran la espada y la capa. Eran el arco y la lira. Era el encanto de la tarde, contándonos mentiras y sueños. Revisabas las estampas. Retumbaban los cañones de madera. Y escapábamos en palos de escoba como caballos con cabeza de cartón.
9
Viajar es escuchar el bienvenido muchacho me digo a mi mismo. Es saber que la despedida es parte del existir. Armamos el equipaje. Y tan pronto lo estamos deshaciendo pata armarlo otra vez. Y la plática gira en torno a lugares comunes. Qué de eso estamos hechos. Esa es nuestra materia de masa. Somos a la vez pequeños y grandes. Genios y tontos. Duros y llorones. Visitamos hospitales y panteones. Barrios nuevos y viejos. Nada es igual porque todo es igual en el destino del hombre.
10
Tengo hambre de recuerdos. Tengo hambre de existencia. Hambre de justicia. Sed de anhelos. Estoy en la frontera. Axer desayuné tacos de tortillas de harina en la Fonda de Don Chuy. Qué sabrosos con tortillas hechas a mano. La charla. La sabiduría en la atención.
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