Un alto

 1

Hay siempre la necesidad de hacer un alto. Este es el alto. No para dejar de escribir un día o más. No. Sino porque los textos diarios se han ido acumulando como irnos de arena. Como un bosque cerrado de hojas. Dispersas en temas y modos. Intentos fallidos algunos. Desconectados los cercanos. Afines algunos aunque separados por fechas. Cerca de 7 mil archivos. Y estos requieren rescate hacia word. Separación por grupos temáticos. Revisión exhaustiva. Y discriminación los que van al archivo muerto. Y los susceptibles a ser rescatados para proyecto de libro. Esa sería la etapa primera.

2

De servir aproximadamente la mitad para ese fin, de edición, estaría hablando de unos entre veinte y veinticinco libros. Ciertamente es un trabajo exhaustivo. Pero que debo hacerlo antes de que doble las campanas de la iglesia. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cartas

Rigo Tovar y Chico Ché

¿Por qué así, señor periodista?