Me sublima

Me sublima la luz. Sea una palabra o sonrisa, una flor o poema, un libro o canción,  el sendero que invita a recorrerlo. O una mirada, a manera de promesa. Y me sublima también la sombra, marco para soñar o amar. O enfrentarse con uno mismo. El enigma es no saber a cuál de los dos, luz o sombra, es el futuro

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