Eduquemos para la paz y hagamos el amor, no la guerra
1
La guerra es una estupidez. Y no termina. Cada vez que nos enteramos nos causa indignación. Otros la ven muy lejos. Hay guerras por todos lados. Víctimas siempre al por mayor, jóvenes, mujeres, viejos, niños. Nadie escapa porque hay bajas en la población civil. ¿Y qué puede hacer el ciudadano como tú y como yo? Educar para la paz. Tanto en la casa como en la escuela. Tanto en el barrio como en el centro.
2
Nos enteramos que una nación invade a otra. Esgrimen sus justificaciones. Escuchamos a la otra parte. Y estamos seguros que una de las dos partes mienten. O acaso las dos. Y cada día que pasa nos enteramos de una ciudad bombardeada: muertes. De hospitales derribados: muertes. De aviones interceptados: más muertes. Y la estupidez de la guerra no termina, Hasta parece que se incrementa. ¿Y qué podemos hacer nosotros? Educar para la paz. No nos queda de otra. Tanto en la casa como en la escuela.
3
Nos enteramos desde niños de las guerras. Tanto en las noticias como en las clases sucesivas de historia. Nos abruman con esas noticias. Invasiones. Imperios. Reparto del mundo. Causas y consecuencias que dieron origen a las guerras. En África se hablan idiomas de los países invasores porque esos países fueron colonias de ellas por años. Apenas en la segunda mitad del siglo pasado sucedieron las guerras de independencia. Pero las guerras no terminan porque continúan las guerras civiles por el poder. No cierran las cicatrices. ¿Que podemos hacer nosotros? Educar para a paz tanto en casa como en la escuela.
4
Como son los Estados Unidos el país que liderea invasiones y golpes de estado donde los gobiernos no le son afines, y nuestro país forma parte de su esfera de influencia, entonces la información que recibimos es justificante de sus (de EEUU) razones para invadir países que están geográficamente a miles de kilómetros de distancia. Esto ya lo he dicho. Les acusan de ser terroristas que amenazan la paz mundial. Y lo creemos la mayoría y le damos la razón. Pues lo mismo sucede en las áreas de influencia de los otros países de poder. Por ejemplo en Rusia las informaciones son a su favor y en contra de los Estados Unidos y de la Organización de países del Atlántico Norte (OTAN). Lo mismo sucede en los países árabes y en China y sus países de influencia: la información es contra los EEUU. ¿Y qué podemos hacer nosotros? Educar para la paz,tanto en casa como en la escuela.
5
Notemos algo que está sucediendo desde días pasados: Rusia invade a Ucrania. La OTAN y EEUU despotrican contra Rusia y la sancionan económicamente prohibiendo no solo importaciones y exportaciones con ellos, los rusos, sino con la estupidez de prohibir que se lean autores rusos, científicos rusos, y que no se vendan discos de la música rusa, ni se escuche dicha música en las plataformas de internet como Spotify, etc. ¿Y qué podemos hacer? Solo educar para la paz, tanto en casa como en la escuela.
6
Identificamos a las poblaciones africanas como integradas por personas esclavizadas víctimas por mercaderes que los vendían en otras partes del mundo, crueldad que es hasta imposible de imaginar. Pero asimismo identificamos a los países latinoamericanos y asiáticos, y quizá la población mundial entera como mayorías empobrecidas al servicio de las fábricas en las que se pagan salarios de miseria, solo para lo mínimo en la subsistencia y sigan trabajando por esos salarios. ¿Qué podemos hacer nosotros? Educar para La Paz y la libertad. Aprovechar la educación pública y promover la lectura como hábito. No queda de otra. Y apoyar gobiernos civiles que estén a favor de los pobres realmente y no como demagogia.
7
A mis 18 años, gracias a la lectura me enteré de la guerra intestina en la ex Unión Soviética contra los seguidores de Leon Trotsky, perseguidos encarnizadamente por las huestes de Stalin, y asesinados o presos enviados a Siberia, teniendo como resultado millones de personas asesinadas, así como lo oye, y esto en los años de 1936-1938. Y por supuesto nos enteramos a través de la lectura de la matanza de judíos por parte de los nazis en los campos de concentración. ¿Y qué podemos hacer ante todo el horror de lo que sabemos? No queda de otra que educar para la paz, tanto en la casa como en la escuela.
8
¿Y qué significa educar para la paz? Primero cada quien debe reflexionarlo. Aprender a escucharnos unos a otros. A no levantar la voz, lo que significa dominar nuestras emociones. Leer por gusto temas que nos atraigan, que nuestros hijos nos vean leyendo y los alumnos a sus maestros. Reflexionar en grupo sobre la importancia de la convivencia pacífica. Promover y apoyar actividades culturales. Acostumbrarnos en la práctica a poner belleza en nuestros ojos, que significa en lo práctico ver lo mejor en todas las situaciones de nuestra vida diaria. Verle el lado bueno a todos los sucesos, que no hay mal que por bien no venga. Todos ganamos en la paz, todos perdemos en la guerra. Y al hablar de guerra no me refiero solo a los conflictos bélicos entre los países.
9
La guerra entre países es en escala mayor, la misma que libramos en el interior de nuestros países, en el interior de nuestros barrios, en el interior de los grupos de trabajo y lo que es peor, al interior de nuestras familias. Y asimismo en el interior de nosotros mismos.
10
La paz puede ser una utopía, porque la guerra la promueven las poderosas potencias, mandatadas por los industriales de las armas, con todo el poder económico para la propaganda y lograr que la opinión pública esté a su favor. Y la paz la promovemos los sin poder. Pero es preferible seguir el trayecto de la promoción de la paz, que vivir una vida en lo diario con odios, envidias, iras, sea entre los individuos, como entre las naciones, como lo dejó dicho el benemérito.
11
Pero además, reflexionemos en uno de los postulados centrales de la UNESCO: "Si el concepto de la guerra se ha construido en la mente de los hombres, entonces construyamos en la mente de los hombres el concepto de la paz". Y la mítica canción "Imagine" de John Lennon lo dice: "Imaginemos a toda la gente viviendo en paz. Sí es posible". Y además que lindo es escribirlo. Hagamos el amor y no la guerra.
Comentarios
Publicar un comentario